Opinión: Despreocúpese de la operación tecnológica
Abecé del Outsourcing en tecnología

Delegar los sistemas informáticos le permite a una empresa calcular mejor los gastos y concentrarse más en su negocio.
Por: José Carlos García

El outsourcing vuelve a aparecer como gran mediador en la eterna búsqueda que todo empresario hace del balance perfecto entre aspectos como costos, aprovechamiento de los recursos y capacidad para crecer según las necesidades del mercado.

Es gracias a este modelo que la empresa se ‘desentiende’ de los procesos que ha encargado al proveedor externo, quien a su vez establece –según el modelo de outsourcing que se escoja– todas las herramientas tecnológicas y humanas para garantizar un servicio siempre disponible y preciso.

Según Claudia Serna, ejecutiva de proyectos de IBM, “la idea es que la compañía se despreocupe de la operación tecnológica”.

Algunos beneficios de la tercerización de bits

Aunque la idea de ‘entregar’ a un tercero la operación de un proceso interno puede generar en principio cierta inquietud, existen suficientes argumentos de la conveniencia del modelo.

Por ejemplo: ¿sabe usted cuántas hojas se imprimen mensualmente en su empresa? ¿Sabe qué empleado o departamento es el que más gasta en impresiones? ¿Ha calculado los costos ocultos del desperdicio de papel y el cambio de cartuchos?

Todas esas y otras minucias que a la larga generan desgaste, pérdida de foco y de dinero en una empresa son las que asume un proveedor de outsourcing, en este caso, de impresión.

Por un costo fijo mensual la compañía obtiene un servicio de impresión sin preocuparse por todo lo relacionado con la disponibilidad de los equipos, de los suministros o del papel.

Para entender mejor las ventajas de subcontratar los procesos tecnológicos, habría que hacer una analogía con los servicios públicos: la empresa pagaría un recibo al mes por la disponibilidad, soporte, administración y actualización de sus sistemas de cómputo e información.

En este modelo, la empresa no costea la depreciación de sus activos (equipos que se hacen obsoletos), ni la nómina de empleados especializados en tecnología, pero cuenta con la garantía de que las tecnologías necesarias para hacer eficiente su negocio están actualizadas.

Adicional a estos beneficios, en los que claramente la compañía puede saber cuánto gastará en tecnología, está la parte estratégica, que significa contar con una plataforma informática afinada y disponible.

“Nosotros contratamos ese outsourcing estratégico, pues lo más importante es que el proveedor externo le ayude a la empresa a transformarse o a reaccionar rápidamente (con ayuda de la tecnología) a los cambios y necesidades que el mercado o la competencia exijan en su campo de negocios”, explica Claudia Serna, de IBM.

Por su parte Jorge Alvis, consultor de Getronics, compañía de outsourcing, señala que “el proceso requiere de un compromiso a todo nivel de la empresa, junto a su aliado o proveedor para entre ambos definir los alcances y objetivos del proceso (reducir costos, optimizar procesos, etc.), así como las áreas del negocio que pueden subcontratarse”.

Redacción elempleo.com